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17 enero 2009

El milagro de Navidad

Tranquilos todos, no voy a hablar de religión....

Esta reflexión, muy adecuada con el título que pongo, está dedicada a tres personas, cuatro conmigo, que durante estas Navidades, protagonizamos un milagro, una de esas cosas que deseas que pasen, que quieres de verdad que pasen, pero que no sabes cómo hacer que pasen.

La realidad es que estas tres personas forman parte de los recuerdos de alguna importante parte de mi vida, no quiero poner nombres, no quiero que esto se convierta en un fotolog de esos en los que la gente se dedica 25.000 porqués

E., desde mi infancia más tierna (menuda palabrería que utilizo) hasta el instituto tú y A. fuisteis mi único contacto (más allá de insultos) con el género femenino, de esta época guardo cantidad de recuerdos inolvidables, de hecho, creo que todos los recuerdos que tengo de esta época os incluyen a vosotras....sinceramente creo que si te perdiera, todos mis recuerdos quedarían cojos, pasarían de ser unos recuerdos preciosos, a unos remordimientos tremendos por haberte dejado ir.

M., recuerdo robar todas los noches de un verano un teléfono medio estropeado para conectarlo en mi habitación y llamarte, para no decir nada, porque ahora me paro a pensar y no recuerdo ni una sola conversación con algo de sentido....y mira que nos tiramos noches y noches hablando. Aquellas noches comprendí que en tí siempre tendría alguien con quien hablar. Yo en aquella época, para que negarlo, era bastante raro (aún hoy en día lo soy) y tú siempre estabas al otro lado del teléfono. Gracias

B., representas mi madurez como persona,el paso de un simple niño, a algo más. A tu lado pasé momentos increíbles, pero también increíblemente jodidos. Es curioso como se pueden establecer unos vínculos tan fuertes con una persona en muy poco tiempo, mirarlo y saber qué está pensando, saber lo que habla e intuir lo que se calla. Pasaste unos momentos increíblemente duros, y ahora me lamento tremendamente de no haber estado más a tu lado, de verdad, debería haber estado ahí.

Muchas gracias a los tres por todo, y siento haber cometido el error de haberme ido, o haber dejado que os fuérais, no va a vovler a pasar, con vosotros estaría perdiendo parte de vida.

Un bico e unha aperta